Galletas rúsicas con harina de quinoa

#Masas, panes y repostería 06 febrero 2020

Ingredientes


110 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
.


170 g de azúcar integral (130 g + 40 para rebozar)


1 huevo a temperatura ambiente


40 g de miel suave o sirope de agave


160 g de harina de quinoa


140 g de harina sin gluten


10 g de levadura casera (ver receta aquí)


2 cucharaditas (tamaño postre) de pumpkin pie spyce (ver receta aquí)


2 cucharaditas (tamaño postre) de canela en polvo


Preparación


Comenzamos la receta mezclando bien los ingredientes secos. Para ello ponemos en el vaso los dos tipos de harina, la levadura, la mezcla de especias y la canela. Programamos 15 segundos, velocidad 7. Esperamos un poco para abrir el vaso, retiramos y reservamos.



Ponemos la mariposa en la cuchilla, añadimos la mantequilla y 130 g de azúcar. Reservamos el resto del azúcar para el final. Batimos durante 30 segundos, velocidad 3. Bajamos la mezcla hacia las cuchillas y batimos durante 2 minutos, velocidad 1. Al final tendremos una mezcla suave y muy fácil de extender. 



Con la mariposa puesta, añadimos la miel o sirope de agave y el huevo. Batimos durante 30 segundos, velocidad 2 o hasta que los ingredientes estén integrados. 



Programamos 30 segundos, velocidad 2 y vamos añadiendo la mezcla de harinas por el bocal. Así se irán integrando poco a poco en la masa. 



Transcurrido el tiempo, retiramos la mariposa y programamos 1 minuto, vaso cerrado, velocidad espiga. 



Mientras, ponemos un trozo amplio de film transparente sobre la mesa de trabajo. Cuando la máquina haya terminado, volcamos la masa en el film y formamos una bola. Envolvemos bien y dejamos reposar en el frigorífico durante 1 hora. 



Terminado el tiempo de reposo, ponemos el resto del azúcar en un plato llano, precalentamos el horno a 180º y sacamos la masa de la nevera. 



Tomamos porciones de entre 15 g y 20 g. Les damos forma de bola y después las aplanamos ligeramente con las manos. 



Las rebozamos por una de sus caras con azúcar. 



Ponemos los trozos de masa, ligeramente separados unos de otros, en una bandeja forrada con papel de hornear. Cuando ya tengamos una bandeja completa la introducimos en el horno y las cocemos durante unos 10 minutos o hasta que veamos que los bordes tienen un color más dorado. Retiramos y dejamos reposar unos minutos en la misma bandeja. Después las trasladamos a una rejilla para su completo enfriamiento. 



Cuando ya estén a temperatura ambiente, servimos o guardamos en un recipiente hermético. 



Notas 


Para que después de hornear (no se caiga el azúcar de las galletas) lo que suelo hacer es tomar los trozos de masa, ya con la forma, y aplastarlos ligeramente contra el azúcar.


No hace falta presionar demasiado porque la galleta se deformará pero si lo suficiente como para que el azúcar se quede bien pegado.